Tal vez cuando entendamos que no existe nada más allá… que nadie va a redimir nuestro dolor, tal vez entonces daremos lo mejor de nosotros desde el fondo de nuestro corazón…
Tal vez cuando dejemos de esperar y de imaginar y entendamos que somos lo que pensamos y hacemos, tal vez entonces nos daremos cuenta que nuestro propio cielo esta hoy aquí con nosotros.
Tal vez si acabamos con supersticiones milenarias, ritos inservibles e ídolos irreales, tal vez entonces veamos que tendiendo la mano al paupérrimo encontraremos lo que tanta falta hace antes del amor y se llama piedad
Tal vez si dejamos de lado nuestras acciones pensando que somos los elegidos y que somo especiales y aceptamos que solamente la suerte estuvo de nuestro lado, tal vez entonces brillaremos como el sol
Tal vez si vemos que la esperanza es la que se forja del pensar y de las realidades que nos rodean, tal vez daremos el peso real a nuestra existencia….
Tal vez cuando entendamos que la nada lo es todo, que se expande constantemente y nos rodea, que nunca se creó y sin embargo será eterna… entenderemos que nuestros problemas no existen y somos esclavos de situaciones y paradigmas no cuestionados por miedo
Tal vez si entendemos que no controlamos nada y que nuestra existencia no desemboca en un pecado por nacer… tal vez entonces seremos más honestos con nosotros mismos…y es cuando la verdad por cruda que parezca hace que todo tenga sentido
Tal vez si entendemos que somos el resultado de un proceso químico y que las fronteras son imaginarias, que nuestros genomas son el mismo, que todos necesitamos y adolecemos del hambre y la enfermedad… Tal vez entonces nos veamos como iguales aún siendo más morenos que negros
Tal vez si entendemos que nuestro cuerpo es nuestro ataúd , nuestra iglesia y refugio y aceptemos que será polvo en unos años… tal vez entonces nos tratemos mejor a nosotros y a ellos, a todos…
Tal vez entonces y solo entonces pasemos a ocupar el lugar que nos corresponde como especie y daremos un peso especial a aquello que nos distingue sobre las demás… la compasión y la inteligencia
Hoy te abrazo de igual a igual… hoy seguro de mí mismo y del yo que surge del dolor propio te reconozco como nunca… eso sin dejar de perderme en mì, en mis deseos y decisiones, que es lo que me trajo hasta hoy, aquí
El cielo nos rodea, el cielo se llama día y sigue con la noche… el cielo se llama hoy con esos olores dulces y podridos, pero solo se llega a la aceptación de esto cuando las experiencias han hecho que te despojes de todo… cuando las preguntas no tienen respuesta y te das cuenta que para dioses, tú…. Nosotros, y de apóstoles, nadie